miércoles, 17 de septiembre de 2014

Reseña: Donde termina el arcoiris - Cecelia Ahern

Donde termina el arcoíris; Cecelia Ahern


Rosie Dunne y Alex Stewart, amigos inseparables desde la infancia, necesitan seguir compartiendo los momentos importantes y los cotidianos. Pero sus vidas han tomado rumbos muy distintos y sólo pueden hacerlo mediante correos electrónicos, chats, cartas o postales. Rosie y Alex se cuentan en profundidad, sus vidas, sus sueños...y la realidad de unos sentimientos que nunca se han atrevido a revelar.





Reseña:

Definitivamente uno de mis libros favoritos. Es una historia contada mediante mensajes y cartas entre los personajes, tan preciosa como realista. Tiene un argumento que a simple vista parece muy básico, yo al menos lo pensé, pero te sorprende desde el principio y mantiene todo el interés hasta el final que te hace dudar en todo momento de cómo finalizara la historia realmente. Contiene unas situaciones y personajes completamente reales y crudos como los que  podrías encontrarte en la vida real. Al igual que la amistad que los une, de esas que todos quieren y es difícil encontrar, pero no imposible. Tiene partes que te hacen reír y otras en las que lloras porque los sentimientos te calan. La verdad es que solo he leído este libro de esta autora pero tengo pendientes leerme varios más, ya que me gusta mucho como escribe. 
Algo a resaltar del libro también son las frases, realmente bonitas. 
Como podéis ver se nota mis preferencias.

Como dicta últimamente la moda de adaptar libros, el 6 de Octubre saldrá la película. La verdad no me hace mucha ilusión ya que se tiende a juzgar el libro por su adaptación y realmente "Donde termina el arcoiris" tiene muchos valores que difícilmente lleguen a ser cubiertos por una película de aproximadamente dos horas. 

Frases:



"Si deseas algo, tienes que ir a por ello y coger el toro por los cuernos porque nadie va a servirte en bandeja lo que deseas."


"Te levantaste, te sacudiste el polvo y empezaste de cero otra vez."


"El hogar no es un sitio, es un sentimiento."


"¿Por qué dejamos de creer en nosotros mismos? ¿Por qué permitimos que los hechos y las cifras acaben gobernando nuestra vida en lugar de los sueños?"


"Huir no es manera de resolver un problema. Puedes correr tan rápido y lejos como quieras, pero lo cierto es que por más que corras el problema seguirá ahí."

"Pueden ocurrirte cosas buenas, sólo necesitas más confianza en ti misma, creer en ti y dejar de pensar lo peor todo el rato."

"A la vida le gusta hacer eso de vez en cuando: te va apretando y cuando crees que no vas a poder más te vuelve a soltar."


"¿Es así la vida normal? Lo pregunto porque estoy acostumbrada al dramatismo. Por lo general las cosas se resisten a salir como quiero. Estoy acostumbrada a luchar, quejarme y protestar para conseguir cosas que no son exactamente lo que quiero, pero que cubren el expediente."


"Necesito saber que seré capaz, si no de olvidar, al menos de perdonar."


"Cada mal trago te hace más fuerte."

"Al principio teníamos tanto que contarnos que hablábamos a más de cien palabras por segundo y cuando apenas habíamos escuchado el final de la frase del otro, ya habíamos pasado a la siguiente. Y nos reíamos. Nos reíamos mucho. Luego la risa cesó y se hizo ese silencio. Ese silencio extraño y cómodo a la vez."


"La vida está hecha de tiempo. Los días se miden en horas, los salarios se miden en función de esas horas, nuestros conocimientos se miden en años. Robamos unos minutos a nuestras jornadas para tomar un café. Volvemos corriendo a nuestros puestos, miramos el reloj, vivimos de cita en cita. Y, sin embargo, el tiempo termina agotándose y en el fondo de tu alma te preguntas si esos segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años y décadas se están empleando de la mejor manera posible".

"Debo enfrentarme a lo que podría haber sido de mí para comprender y aceptar lo que soy."

"Si Alex viviera en este país sabría qué hacer. Lo único que necesito es respaldo. Él es el angelito que se sienta en mi hombro y me susurra al oído: «¡Puedes hacerlo!». Es curioso. Tengo treinta años y todavía me siento como una niña pequeña".

"Lo que quiero decir es que no me apetece convertirme en una de esas personas a las que se olvida fácilmente después de haber sido tan importantes, tan especiales, tan influyentes y tan valoradas y que años después no son más que un rostro desdibujado y un recuerdo distante."


"Sólo hace unas semanas que Alex se marchó, pero me siento prácticamente como si hubiese muerto."


"Fue una tontería por mi parte depender tanto de una sola persona. Ahora todo recae sobre mi."





Winter.